
El todavía poderoso huracán Ike, con vientos de 170 kilómetros por hora, amenaza a La Habana, una ciudad que parece haber sobrevivido a un bombardero nuclear. El temor de los habaneros es que sus vetustas y nunca reparadas casas, sobre todo, las de Habana Vieja sean derribadas por un estornudo de Ike, no ya de sus violentas ráfagas de viento que desde la semana pasada arrasan vidas y poblados en República Domincana, islas Caicos y Turkas, la parte norte de Haití y ahora Cuba. Ha reducido su categoría a 2 pero todavía es un peligro.
Anoche domingo en la ciudad de Baracoa, Cuba, las olas eran de 5 a 10 metros. Se presume que ya más de mil viviendas han sido severamente dañadas. Igual situación calamitosa en las otras provincias orientales cubanas. Más de un millón de personas han sido evacuadas de esas ciudades.
Aquí en la República Dominicana, la cola de Ike ha provocado derribo de puentes viviendas destruidas y la principales autopistas troncales como Las Américas (cercana al Aeropuerto Internacional de Las Américas) y la Duarte que conecta con el Cibao Central, la parte norte y nordeste de la Isla.
Santo Domingo tiene un cielo semi nublado con claros de sol a ratos. Pero nada que ver con lo que pasa en La Habana, en este momento.
habana








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada